Bernard Minier, el nuevo rey de la novela negra.

Bernard Minier es considerado una de las nuevas voces del thriller a nivel internacional. Su obra se plantea con el único objetivo de cuestionar el mundo y no responder a estos cuestionamientos. Minier deja estas respuestas a los lectores, los filósofos o los políticos. 

Entre las novedades de Minier se encuentra Una Maldita Historia cuya edición al español participó en la 5a Edición del Festival Pamplona Negra. En el marco de este festival Minier confesó a medios que escribió sobre muchas cosas, pero adoptó la novela negra no por una cuestión psicológica, sino porque es une stilo que pone capacitada para dar cuenta de los problemas morales, políticos, económicos, sociales y filosóficos a los que nos enfrentamos”. “Es un género que nos habla del mundo en el que vivimos, de los peligros que nos amenazan y del mundo que nos espera”, incide para aseverar que “al fin y al cabo, la ficción criminal existe desde que existe la literatura”.

Igualmente, sostiene que la novela negra es necesaria porque “hemos entrado en la edad de todos los posibles, tanto el mejor como el peor” y añade que este fenómeno “se ve en Internet, en las redes sociales, en una democracia que está cuestionada”. Explica que, en su caso, la realidad nutre a la ficción y, así, siempre necesita “una fuente de información y datos”. Por tanto, precisa que cada vez que escribe una novela elabora “carpetas para cada aspecto” de su nueva obra y acude a los lugares que describe porque necesita “ese suelo sólido de realidad”. En su opinión, en la novela negra “el asesino o el asesinato no es tan importante” en la obra, ya que “es más un pretexto”.

De esta forma, alude al asesino en serie y personaje literario de sus novelas, el exfiscal de Ginebra Julian Hirtmann, que “le sigue y le persigue”. “Hirtmann no me quita el sueño porque es una ficción y tengo un diálogo constante con él”, indica para añadir que, aunque este ha cometido “actos terribles”, él, como escritor, siempre busca, “incluso en el peor de los personajes, la pequeña parte de humanidad que todavía hay”.